La situación de partida
Me llamo Raquel, tengo 35 años, trabajo en marketing digital en Barcelona y cobro 2.800 € netos. Pago 1.100 € de alquiler por un piso de 65 m² en el Eixample. Tenía 45.000 € ahorrados.
En Barcelona, el precio medio del m² supera los 4.200 €. Un piso similar al que Raquel alquila costaría unos 273.000 € en compra.
Toda mi familia me decía: "Raquel, estás tirando el dinero con el alquiler. Cómprate algo". Pero yo quería tomar la decisión con datos, no con opiniones.
El análisis
Usé la herramienta alquiler o comprar de SFYou para comparar los dos escenarios a 10 y 20 años.
- Escenario compra: piso de 273.000 €, entrada 54.600 € (20 %), hipoteca de 218.400 € al 3,1 % a 25 años. Cuota: 1.048 €. Más comunidad (80 €), IBI (75 €), mantenimiento estimado (100 €): total mensual 1.303 €.
- Escenario alquiler: 1.100 €/mes con subida anual del 3 %. Diferencia con compra: 203 €/mes que puedo invertir.
- Inversión de la diferencia: esos 203 €/mes + los 45.000 € invertidos al 7 % anual en fondos indexados.
A 20 años, los 45.000 € invertidos al 7 % se convierten en 174.000 €. Más las aportaciones mensuales, el patrimonio financiero total sería de 280.000 €. Líquido, diversificado y sin ataduras geográficas.
La decisión y los resultados
Decidí seguir alquilando e invertir. No porque comprar sea malo, sino porque en mi caso concreto (Barcelona cara, movilidad laboral, sin pareja fija) los números favorecían alquilar.
Patrimonio invertido actual (18 meses después): 56.800 €. Rentabilidad acumulada: 11,2 %. Flexibilidad: puedo mudarme cuando quiera. Sin deudas.
Lo importante no es la respuesta (comprar o alquilar). Lo importante es tomar la decisión con datos. Para otra persona en otra ciudad, comprar puede ser mucho mejor. El simulador te da los números de tu situación concreta.
En ciudades donde el ratio precio/alquiler supera las 20 veces (como Barcelona o Madrid centro), alquilar suele ser más eficiente financieramente. En ciudades con ratio inferior a 15, comprar gana.