La situación de partida
Pablo tiene 22 años, estudia Ingeniería Industrial en la UPC y trabaja 15 horas a la semana como camarero. Sus ingresos: unos 450 € al mes entre el trabajo y una pequeña ayuda familiar.
Solo el 11 % de los jóvenes españoles entre 18 y 25 años invierte alguna parte de sus ingresos, según la CNMV.
Pablo escuchó hablar de inversión pasiva en un podcast y pensó: "Si espero a tener un buen sueldo para empezar, no empezaré nunca". Así que investigó durante dos semanas y dio el paso.
El plan de acción
Separó gastos esenciales del resto. Le quedaban unos 80 € libres al mes. Decidió invertir 50 € y guardar 30 € como colchón.
- Producto elegido: un fondo indexado global (réplica del MSCI World) con comisiones del 0,2 %.
- Aportación automática: 50 € el día 5 de cada mes, sin excepciones.
- Horizonte temporal: mínimo 10 años.
- Formación: leyó 3 libros sobre inversión pasiva y siguió las guías de SFYou.
Con la calculadora de inversiones, Pablo simuló que manteniendo 50 € al mes durante 20 años al 7 %, acumularía 26.000 € habiendo aportado solo 12.000 €.
Los resultados tras 2 años
24 meses después, Pablo tiene 1.418 € invertidos con una rentabilidad acumulada del 17,3 % (8,3 % anualizado). Ha aportado 1.200 € y el mercado ha puesto los otros 218 €.
Capital invertido: 1.200 €. Valor actual: 1.418 €. Rentabilidad anualizada: 8,3 %. Tiempo dedicado al mes: 0 minutos (todo automatizado).
"La gente piensa que invertir es para ricos", dice Pablo. "Yo soy estudiante de ingeniería, invierto 50 € al mes y no hago nada. El dinero trabaja solo".
Cuando empiece a trabajar, Pablo planea subir a 300 €/mes. Según la calculadora de inversiones, eso le daría más de 180.000 € a los 45 años.