La situación de partida
Antonio se jubiló a los 65 tras 38 años como administrativo en Zaragoza. Su pensión: 1.400 € netos al mes. Además tenía un plan de pensiones con 42.000 € y un piso en propiedad sin hipoteca.
El 73 % de los jubilados españoles no revisa su declaración de la renta ni busca deducciones, según el Consejo General de Economistas.
El problema no era la pensión en sí. Antonio pagaba más impuestos de los necesarios y tenía gastos fijos que podía reducir sin perder calidad de vida.
El plan de acción
Con ayuda de su hija Marta (que le enseñó a usar la calculadora de jubilación), revisó todo.
- Rescate del plan de pensiones: en vez de rescatarlo de golpe (tipo IRPF al 30 %), optó por rescate en forma de renta mensual de 350 €, manteniendo el tipo al 19 %.
- Deducciones IRPF: aplicó deducción por mayores de 65 años en Aragón y la deducción por vivienda habitual.
- Seguros: renegoció seguro de hogar (de 480 a 290 €/año) y seguro médico (de 120 a 85 €/mes).
- Suministros: se acogió al bono social eléctrico, ahorrando 180 €/año.
Solo con cambiar la forma de rescatar el plan de pensiones, Antonio se ahorró 1.200 €/año en IRPF. La diferencia entre tributar al 30 % y al 19 % fue enorme.
Los resultados
Tras los cambios, Antonio aumentó su capacidad de gasto en 150 € al mes sin que sus ingresos cambiaran. Solo optimizó lo que ya tenía.
Ahorro fiscal anual: 1.800 €. Ahorro en seguros y suministros: 600 €/año. Total extra: 2.400 €/año, es decir 200 € más al mes.
"Oye, yo pensaba que jubilarse era resignarse a lo que te dan", dice Antonio. "Pero resulta que había un montón de cosas que podía hacer para vivir mejor".
Antonio revisó su salud financiera y pasó de 55 a 72 puntos. Su patrimonio neto supera los 210.000 €.