La situación de partida
Roberto tiene 48 años, vive en Bilbao y trabaja como técnico de mantenimiento con un sueldo de 2.100 € netos. Su mujer, Elena, trabaja media jornada como administrativa (950 €). Cuando nació Lucía, su primera hija, Roberto se hizo la gran pregunta: "¿Cómo voy a pagar la universidad?".
Una carrera universitaria en España cuesta entre 5.000 y 8.000 € en matrícula (universidad pública) más unos 4.000-6.000 €/año en gastos si el hijo se va a estudiar fuera.
Tres años después nació Sara. Dos carreras universitarias que financiar con un presupuesto familiar ajustado. Había que empezar cuanto antes.
El plan de acción
Roberto usó la herramienta gastos de hijos de SFYou para estimar el coste total y luego diseñó un plan a 15 años.
- Ahorro base: 150 €/mes desde el nacimiento de cada hija (75 € por cada una).
- Inversión: el 60 % del ahorro en un fondo indexado global; el 40 % en renta fija estable.
- Incrementos: cada año subía la aportación un 3 % para compensar la inflación.
- Regalos familiares: pidió a abuelos y tíos que las aportaciones a la cuenta de las niñas fueran su regalo de cumpleaños y Navidad.
Los abuelos aportaron unos 300 €/año por nieta. En 15 años eso sumó 9.000 € extra solo de la familia.
Cada enero revisaba la cartera y reequilibraba según la edad de las niñas: más renta variable al principio, más fija conforme se acercaba la universidad.
Los resultados
Lucía tiene ahora 15 años y Sara 12. La cuenta universidad acumula 38.200 €. Con los años que quedan de aportaciones e intereses, Roberto calcula que llegará a los 50.000 € cuando Lucía empiece la carrera.
Aportaciones propias: 24.300 €. Aportaciones familiares: 6.800 €. Rentabilidad acumulada: 7.100 €. Total: 38.200 €.
"Mira, la clave fue empezar pronto", dice Roberto. "150 € al mes no es nada heroico, pero el interés compuesto durante 15 años hace magia".
Si Roberto hubiera guardado el dinero en una cuenta sin remunerar, tendría unos 31.100 €. La inversión le ha dado 7.100 € extra sin hacer nada.