¿Qué es una cartera de inversión?
Tu cartera de inversión es como tu equipo de jugadores financieros. Cada activo tiene un papel: las acciones marcan goles (rentabilidad), los bonos defienden (estabilidad) y el efectivo es el portero (liquidez).
Según el estudio de Brinson, Hood y Beebower, más del 90 % de la rentabilidad a largo plazo de una cartera viene determinada por la distribución de activos (asset allocation), no por la selección de valores individuales.
Lo más importante no es qué acciones concretas compres, sino cómo repartes tu dinero entre tipos de activos.
Tipos de carteras según perfil
- Conservadora: 20 % renta variable, 70 % renta fija, 10 % efectivo.
- Moderada: 50 % renta variable, 40 % renta fija, 10 % efectivo.
- Agresiva: 80 % renta variable, 15 % renta fija, 5 % efectivo.
Tu cartera debe evolucionar contigo. A los 25 años puedes ser agresivo. A los 55, ve pasando a moderada. A los 65, conservadora. Esto se llama "glide path" y muchos robo advisors lo hacen automáticamente.
Diseña tu cartera con la calculadora de inversiones y visualiza cómo crece a lo largo de los años.
Ejemplo práctico
Alberto tiene 35 años y un perfil moderado-agresivo. Construye su cartera así: 60 % fondo indexado MSCI World, 10 % fondo indexado emergentes, 20 % fondo de bonos globales y 10 % en cuenta de ahorro. Total invertido: 25.000 €. Aporta 400 €/mes y rebalancea una vez al año.
En 20 años, con una rentabilidad ponderada del 7 %, su cartera podría superar los 250.000 €.