¿Qué es el interés simple?
El interés simple es el más fácil de entender: coges tu dinero inicial, le aplicas un porcentaje y punto. Los intereses que generas no se suman al capital para generar más intereses.
La fórmula es: Interés = Capital × Tipo × Tiempo. Si inviertes 1.000 € al 5 % durante 3 años, ganas 150 € (50 € cada año, siempre sobre los 1.000 € originales).
Se usa sobre todo en depósitos a plazo fijo y en algunos préstamos personales.
¿Cuándo se aplica interés simple?
En la práctica, lo encuentras en:
- Depósitos a plazo fijo: te pagan intereses al vencimiento, no los reinvierten.
- Préstamos personales a corto plazo: algunos calculan intereses solo sobre el capital pendiente.
- Letras del Tesoro: funcionan con descuento, que equivale a interés simple.
Para periodos cortos (menos de 1 año), la diferencia entre interés simple y compuesto es mínima. A largo plazo, el compuesto gana de calle.
Ejemplo práctico
Depositas 5.000 € en un plazo fijo al 3 % anual durante 2 años. Con interés simple ganas: 5.000 × 0,03 × 2 = 300 €. Si fuese interés compuesto anual, ganarías 304,50 €. Poca diferencia aquí, pero a 20 años el compuesto multiplica la ventaja.
Compara ambos con la calculadora de inversiones y verás la diferencia crecer con el tiempo.