El momento en que todo autónomo se hace la pregunta
Llevas un par de años como autónomo, las cosas van bien, facturas más de lo que esperabas y llega el momento de la verdad: ¿me compensa montar una SL?
La respuesta rápida es "depende de cuánto factures". Pero hay muchos más factores que el puro ahorro fiscal. Vamos a desgranarlos todos.
En España hay más de 3,3 millones de autónomos y unas 1,2 millones de sociedades limitadas. La mayoría de SL unipersonales nacieron de autónomos que dieron el salto cuando sus beneficios superaron los 40.000-50.000 € anuales.
Comparativa fiscal: donde está el dinero
| Aspecto | Autónomo (persona física) | Sociedad Limitada |
|---|---|---|
| Impuesto sobre beneficios | IRPF: 19-47 % (progresivo) | IS: 25 % (15 % primeros 2 años) |
| Cuota Seguridad Social | Desde 230 €/mes (por ingresos reales) | Cuota de autónomo societario: ~370 €/mes mínimo |
| Coste de constitución | 0 € (alta online) | 500-1.500 € (notaría, registro, capital social) |
| Coste de gestoría | 80-150 €/mes | 200-400 €/mes |
| Responsabilidad | Ilimitada (patrimonio personal) | Limitada al capital social (mínimo 1 €) |
| Imagen empresarial | Menos formal | Más profesional |
Si facturas 30.000 € netos, como autónomo pagas un tipo efectivo de IRPF del ~25 %. La SL pagaría 25 % de IS, pero luego pagas IRPF al sacar dividendos (19-23 %). Con beneficios bajos, la SL sale más cara.
Cuándo el autónomo es suficiente
Quédate como autónomo si:
- Tus beneficios netos están por debajo de 40.000 €/año.
- Trabajas solo, sin empleados ni socios.
- Tu actividad no implica riesgos patrimoniales relevantes (no vendes productos físicos, no tienes deudas con proveedores grandes).
- Quieres la máxima simplicidad administrativa.
El nuevo sistema de cotización por ingresos reales (vigente desde 2023) ha mejorado la situación de los autónomos con ingresos bajos-medios. Si ganas menos de 1.700 €/mes netos, puedes pagar cuotas desde 230 €/mes.
Javier es diseñador freelance, factura 35.000 € brutos y tiene 8.000 € de gastos deducibles. Beneficio neto: 27.000 €. Como autónomo, paga unos 5.200 € de IRPF. Si montara una SL, entre IS, gestoría extra, cuota societaria y costes de constitución, pagaría más.
Cuándo dar el salto a la SL
La SL empieza a tener sentido cuando:
- Tus beneficios superan los 50.000 € anuales de forma consistente. A partir de ahí, el tipo marginal de IRPF (37-45 %) supera claramente el 25 % del IS.
- Necesitas proteger tu patrimonio personal. Si tu negocio implica riesgos (deudas, reclamaciones de clientes), la SL limita tu responsabilidad al capital social.
- Quieres reinvertir beneficios en el negocio. En la SL, el dinero que no sacas como dividendo no tributa en tu IRPF.
- Tienes socios o planeas tenerlos. La SL ofrece un marco legal claro para repartir participaciones.
El truco fiscal está en la retención: como administrador de la SL, te pones un sueldo que te optimice el IRPF y dejas el excedente en la sociedad al 25 %. Eso sí, Hacienda vigila que el sueldo sea "razonable" para tu sector.
Haz tus números con la calculadora de presupuesto y analiza cuánto te quedaría neto con cada opción. Si necesitas proyectar a varios años, el simulador de inversiones te ayuda a ver el efecto del ahorro fiscal reinvertido.
No montes una SL solo por ahorro fiscal. Ten en cuenta los costes fijos adicionales: gestoría (~300 €/mes), cuota de autónomo societario (~370 €/mes) y obligaciones contables (cuentas anuales, libros oficiales). Si no facturas lo suficiente, estos costes se comen el ahorro.