Por qué empezar a los 30 cambia todo
Te voy a dar un dato que te va a volar la cabeza: si empezáis a ahorrar 200 €/mes entre los dos a los 30 años, al jubilaros a los 67 tendréis unos 310.000 € (al 6 % anual). Si esperáis a los 45, con la misma aportación solo llegaréis a 95.000 €.
La diferencia de 215.000 € no viene de aportar más. Viene de darle más tiempo al interés compuesto. Es literalmente dinero que trabaja solo mientras vosotros dormís.
Solo el 18 % de los menores de 35 años en España tiene algún producto de ahorro para la jubilación, según Inverco. El 82 % restante dependerá exclusivamente de la pensión pública.
Plan de jubilación para dos: cómo organizarlo
Lo bueno de ser pareja es que podéis dividir la tarea:
- Cada uno su plan: que ambos tengan su propio producto de ahorro para la jubilación. Si uno deja de trabajar temporalmente, el otro mantiene las aportaciones.
- Planes de pensiones: los primeros 1.500 €/año por persona a un plan de pensiones (desgravación fiscal). Si uno no trabaja, el otro puede aportar hasta 1.000 € adicionales a favor del cónyuge.
- Fondo indexado conjunto: el excedente, a un fondo indexado global. Más flexible y sin límites de aportación.
- Revisión anual en pareja: una vez al año, sentaos a revisar cómo van las aportaciones, la rentabilidad y si hay que ajustar.
Lucía y Javi, 32 años. Cada uno aporta 100 €/mes a su plan de pensiones y juntos ponen 100 €/mes en un fondo indexado. Total: 300 €/mes. Desgravación fiscal anual: 720 €. Proyección a los 67: 380.000 €.
Calculad vuestro escenario con la calculadora de jubilación y ajustad las aportaciones a vuestra capacidad real.
Lo que puede salir mal (y cómo protegeros)
La vida no es una línea recta. Estas son las situaciones que pueden desbaratar vuestro plan, y cómo prepararos:
- Hijos: cuando lleguen, los gastos se disparan. No dejéis de aportar a la jubilación. Si hace falta, reducid la cantidad temporalmente, pero no la pauséis.
- Separación: los planes de pensiones y fondos son de cada titular. No hay problema legal. Pero si tenéis productos conjuntos, dejad claro el reparto desde el principio.
- Paro o cambio de trabajo: si uno se queda sin ingresos, el otro mantiene las aportaciones mínimas y se ajusta el presupuesto.
La continuidad importa más que la cantidad. Es mejor aportar 50 €/mes sin parar durante 35 años que 300 €/mes durante 5 años y dejarlo. El interés compuesto premia la constancia.