El mapa fiscal del autónomo: qué pagas y cuándo
Cuando te das de alta como autónomo, entras en un mundo de trámites que nadie te explica bien. Vamos a simplificarlo:
- Cuota de autónomos: se paga cada mes. Con la tarifa plana, los primeros 12 meses son 80 €/mes. Después sube según tus ingresos reales (sistema de cotización por ingresos reales).
- IVA (modelo 303): trimestral. Declaras el IVA que has cobrado a tus clientes menos el IVA que has pagado en tus gastos deducibles. La diferencia la ingresas a Hacienda.
- IRPF (modelo 130): trimestral. Un pago a cuenta del 20 % sobre tu beneficio (ingresos menos gastos). Se descuenta luego en la renta anual.
- Declaración anual (renta): en mayo-junio. Se regularizan todos los pagos trimestrales.
Las fechas clave de las declaraciones trimestrales son: 1-20 de abril (1T), 1-20 de julio (2T), 1-20 de octubre (3T) y 1-30 de enero (4T). Si te las saltas, multa automática.
Cuánto reservar para impuestos (la regla del 30 %)
El error más común del autónomo novato: confundir facturación con ingresos. Si facturas 2.000 €, no tienes 2.000 €. Tienes 2.000 € de los que te toca devolver el IVA, pagar el IRPF y pagar la cuota de autónomos.
La regla simple: aparta el 30 % de todo lo que factures en una cuenta separada para impuestos. Es mejor que sobre (y te lo devuelvan en la renta) que quedarte corto y tener que pagar de golpe.
Facturas 2.500 €/mes + IVA (21 %) = 3.025 € que cobras. Cuota autónomos: 80 €. IVA a devolver: 525 € (menos el IVA de tus gastos). IRPF trimestral (20 % sobre beneficio): 400-500 €. Te quedan limpios unos 1.700-1.900 €. No los 3.025 € que entraron en tu cuenta.
Gastos deducibles: lo que puedes y lo que no
Los gastos deducibles reducen tu beneficio y, por tanto, lo que pagas de IRPF. Los principales:
- Totalmente deducibles: cuota de autónomos, alquiler de oficina/coworking, material de trabajo, software, formación relacionada con tu actividad, seguro de responsabilidad civil, gestoría.
- Parcialmente deducibles: teléfono móvil (50 %), internet si trabajas desde casa (porcentaje de superficie del despacho), comidas con clientes (con factura y justificación).
- No deducibles: ropa normal (salvo uniformes o vestuario de trabajo específico), multas, gastos personales, comidas sin justificación profesional.
Guarda todas las facturas desde el día uno. Si Hacienda te inspecciona (y lo hace, sobre todo a autónomos nuevos), necesitas justificar cada gasto deducido. Sin factura, no hay deducción.
El primer año: errores que no puedes cometer
Estos errores son más comunes de lo que crees, y pueden costarte caro:
- No darte de alta en Hacienda (modelo 036/037): algunos se dan de alta en autónomos (Seguridad Social) pero se olvidan de Hacienda. Necesitas los dos.
- No emitir facturas correctas: una factura debe llevar tus datos, los del cliente, número correlativo, fecha, concepto, base imponible, IVA y total. Sin eso, no es una factura válida.
- Gastar el IVA cobrado: el IVA que cobras a tus clientes NO ES TUYO. Es de Hacienda. Si te lo gastas, tendrás un agujero trimestral.
- No contratar un gestor: ahorrar 80-120 €/mes en gestoría y cometer un error que te cuesta 3.000 € de sanción no es ahorrar, es tirar el dinero.
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