¿Qué es una hipoteca mixta exactamente?
Una hipoteca mixta divide tu préstamo en dos fases: los primeros años (normalmente 5, 7 o 10) pagas un tipo fijo, y el resto del plazo pasa a tipo variable (euríbor + diferencial). La idea es darte seguridad cuando más la necesitas y aprovechar tipos potencialmente más bajos después.
Las hipotecas mixtas a 10 años fijo + variable se están ofreciendo con tipos del 2,3-2,6 % en la parte fija y euríbor + 0,6-0,9 % en la variable. Son más baratas que la fija pura (2,7-3,1 %) en el tramo inicial.
Fija vs mixta: comparativa directa
Hipoteca fija
- A favor: Cuota idéntica durante toda la vida del préstamo. Cero sorpresas.
- En contra: Tipo más alto que la mixta en los primeros años. Si los tipos bajan mucho, estarás pagando de más.
Hipoteca mixta
- A favor: Tipo más bajo en la fase fija, te beneficias si los tipos bajan cuando pasa a variable, ideal si piensas amortizar anticipadamente.
- En contra: Incertidumbre a partir del año 5-10, posibles sustos con el euríbor, más difícil de planificar a largo plazo.
Hipoteca de 200.000 euros a 30 años. Fija al 2,9 %: cuota de 833 euros siempre. Mixta al 2,4 % (10 años) + euríbor + 0,7 %: cuota de 778 euros los primeros 10 años. Te ahorras 660 euros al año en la fase fija. Pero a partir del año 11, tu cuota depende del euríbor.
¿Cuándo elegir la fija?
La fija pura gana cuando:
- Necesitas certeza absoluta en tus pagos durante los 20-30 años.
- La diferencia de tipo respecto a la mixta es pequeña (menos de 0,3 puntos).
- No tienes previsto amortizar anticipadamente ni vender la casa antes de 15 años.
- Tu presupuesto mensual está muy ajustado y cualquier variación te complica.
¿Cuándo elegir la mixta?
La mixta es tu opción si:
- Piensas amortizar una parte significativa en los primeros 10 años.
- Esperas que tus ingresos crezcan, con lo que la fase variable te pillará con más holgura.
- Crees que los tipos bajarán a medio-largo plazo.
- Hay más de 0,4-0,5 puntos de diferencia entre la fija y la mixta en los primeros años.
El "truco" de la mixta es usarla como trampolín: aprovechas el tipo bajo los primeros años para amortizar capital agresivamente. Cuando llega la fase variable, debes mucho menos y la cuota variable es manejable.
Nuestro veredicto
La mixta es una opción infravalorada que merece más atención de la que recibe. Si tienes un plan claro de amortización anticipada o esperas crecer económicamente, la mixta te ofrece lo mejor de ambos mundos.
Si simplemente quieres firmar y olvidarte, la fija sigue siendo la reina de la tranquilidad. Usa nuestro simulador de hipoteca para ver las cifras con tu caso real.