Plazo o cuota: la decisión que te ahorra (o no) miles de euros
Tienes **10.000 €** extra y decides amortizar hipoteca. El banco te pregunta: "¿Reducimos plazo o cuota?". La respuesta correcta depende de tu situación, pero los números son claros.
Hipoteca de **180.000 €** al **2,9 %** a 25 años. Si amortizas **10.000 €** reduciendo plazo: te ahorras **8.200 €** en intereses y acortas 18 meses. Si reduces cuota: te ahorras **5.100 €** en intereses y bajas la cuota **47 €/mes**. Diferencia: **3.100 €** a favor de reducir plazo.
¿Por qué el plazo ahorra más?
Cuando reduces plazo, quitas meses del final de la hipoteca. Esos meses finales son los que más intereses generan (en una hipoteca francesa, los primeros años pagas sobre todo intereses y los últimos, capital). Al eliminar meses del final, eliminas los intereses que se acumulan sobre la deuda restante durante esos meses.
Reducir plazo
- A favor: Máximo ahorro en intereses, te liberas de la deuda antes, mayor ahorro total a largo plazo.
- En contra: La cuota mensual no cambia, no ganas holgura inmediata.
Reducir cuota
- A favor: Alivio mensual inmediato, más margen de seguridad, útil si tu situación financiera es incierta.
- En contra: Menos ahorro en intereses, sigues atado el mismo número de años.
¿Cuándo elegir cuota a pesar de todo?
Reducir cuota tiene sentido en estos casos:
- Tu cuota actual supera el 35 % de tus ingresos y necesitas aire.
- Tu trabajo es inestable y quieres reducir la presión mensual.
- Estás planeando dejar de trabajar temporalmente (maternidad, excedencia, emprender).
Ana gana **1.800 €** netos y paga **680 €** de hipoteca (38 %). Amortiza **10.000 €** reduciendo cuota: baja a **633 €** (35 %). Ese 3 % de holgura extra le da seguridad. Aunque matemáticamente pierde 3.100 euros respecto a reducir plazo, la tranquilidad vale mucho.
Truco avanzado: reduce cuota pero sigue pagando la cuota anterior. El excedente mensual se aplica como amortización extra, consiguiendo un efecto similar a reducir plazo pero con la seguridad de que si un mes vas justo, pagas solo la cuota nueva (más baja).
Nuestro veredicto
Reducir plazo es la opción matemáticamente superior. Pero si necesitas tranquilidad financiera, reduce cuota y aplica el truco de seguir pagando la cuota antigua. Es lo mejor de ambos mundos. Simula ambas opciones con nuestro simulador de hipoteca.