Qué es un plan de pensiones (sin humo)
Un plan de pensiones es, básicamente, una hucha con candado. Metes dinero cada mes (o cuando puedas), ese dinero se invierte en fondos (de renta fija, variable o mixta), y no puedes sacarlo hasta que te jubiles (salvo excepciones).
La gracia está en el beneficio fiscal: lo que aportas se resta de tu base imponible del IRPF. Es decir, pagas menos impuestos hoy. Pero ojo: cuando lo rescates, tributarás por ello como rendimiento del trabajo.
El límite de aportación con derecho a desgravación es de 1.500 €/año en planes individuales (desde 2022, reducido desde los 8.000 € anteriores). En planes de empleo, el límite conjunto sube hasta 8.500 €/año.
Cuándo sí compensa un plan de pensiones
No a todo el mundo le interesa. Compensa si:
- Tu tipo marginal es alto: si estás pagando un 30 %, 37 % o más de IRPF, la desgravación tiene un impacto real. Aportar 1.500 € te puede ahorrar entre 450 € y 700 € en la declaración.
- Tu empresa aporta a un plan de empleo: si tu empresa pone dinero extra, es dinero gratis. Siempre interesa.
- Prevés tener un tipo marginal menor al jubilarte: si cobrarás menos en jubilación, rescatarás pagando menos impuestos de los que te ahorraste.
No metas dinero en un plan de pensiones solo por desgravar. Si las comisiones son altas y la rentabilidad baja, puedes acabar perdiendo más de lo que ahorras en impuestos.
Las comisiones: el agujero silencioso
Este es el gran problema de muchos planes de pensiones en España. Las comisiones de gestión pueden ser del 1-1,5 % anual. Parece poco, pero a lo largo de 30 años, una comisión del 1,5 % puede comerse hasta el 30-35 % de tu rentabilidad total.
Compara siempre la comisión de gestión y la comisión de depósito. Y busca planes indexados, que replican un índice bursátil con comisiones mucho menores (del 0,3-0,5 %).
Con 1.500 €/año durante 25 años al 5 % de rentabilidad: con comisión del 1,5 % acumulas 52.800 €. Con comisión del 0,3 % acumulas 66.300 €. Diferencia: 13.500 € que se ha comido la gestora.
Alternativas al plan de pensiones
Si decides que el plan de pensiones no te compensa (o quieres complementarlo), estas son las alternativas más habituales:
- Fondos indexados: comisiones bajas (0,1-0,3 %), total flexibilidad para retirar cuando quieras, y a largo plazo suelen batir a los planes de pensiones en rentabilidad neta.
- Plan de ahorro a largo plazo (PALP): si no rescatas en 5 años, los rendimientos están exentos de impuestos (hasta 5.000 €/año de aportación).
- PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático): un seguro de ahorro con ventajas fiscales si se rescata como renta vitalicia a partir de los 65 años.
- Inversión inmobiliaria: tener un piso pagado que te genere alquiler es un complemento clásico a la pensión.
Simula diferentes escenarios con la calculadora de jubilación y la calculadora de inversiones.