Prejubilación no es jubilación anticipada
Oye, antes de nada, aclaremos algo que mucha gente confunde: prejubilación y jubilación anticipada son cosas diferentes. La prejubilación es un pacto con tu empresa (normalmente en un ERE) para dejar de trabajar antes de tiempo. La jubilación anticipada es un derecho legal con requisitos concretos.
En la prejubilación, la empresa te paga un porcentaje de tu sueldo hasta que llegas a la edad de jubilación. Pero ojo: no cotizas igual, tu pensión puede verse afectada y hay tramos sin cobertura.
La edad legal de jubilación en 2026 es 66 años y 6 meses (con menos de 37 años y 3 meses cotizados) o 65 años (con más de 37 años y 3 meses). Cada año que te prejubiles antes, tu pensión se reduce entre un 1,5 % y un 2 %.
Haz los números: ¿te lo puedes permitir?
La pregunta clave no es si quieres prejubilarte, sino si puedes. Y para responderla necesitas datos concretos:
- Años hasta la jubilación real: cuántos años tendrás que cubrir con ahorros o prestación de la empresa.
- Ingresos durante la prejubilación: qué te paga la empresa, duración del desempleo, convenio especial con la Seguridad Social.
- Gastos mensuales reales: haz la cuenta con la calculadora de presupuesto.
- Pensión estimada: consulta tu informe de vida laboral y usa el simulador de jubilación para calcularla con los coeficientes reductores.
Antonio, 58 años, oferta de prejubilación: 75 % de su sueldo durante 4 años. Sueldo: 2.800 €. Cobrará 2.100 € brutos. Gastos mensuales: 1.900 €. Parece viable, pero su pensión se reducirá un 12 % para siempre. Esos 200 €/mes menos de pensión durante 25 años son 60.000 €.
El convenio especial y otras claves
Si te prejubilas, considera suscribir un convenio especial con la Seguridad Social. Es un pago mensual que mantiene tus cotizaciones activas para que tu pensión no baje tanto. Cuesta entre 200 € y 600 € al mes según tu base de cotización.
El convenio especial es casi siempre rentable: pagas unos 400 €/mes durante 5 años (24.000 € total) para evitar perder 150-250 €/mes de pensión de por vida. En 10-15 años se ha amortizado.
También revisa: seguro médico (si pierdes el de empresa), plan de pensiones (¿rescatas o esperas?), inversiones complementarias y, sobre todo, tu nivel de gasto. La prejubilación puede ser una etapa fantástica si llegas con las cuentas claras. Si no, puede ser una fuente de ansiedad constante.