¿Qué es la volatilidad?
Si el precio de una acción se mueve poco a poco, tiene baja volatilidad. Si pega bandazos del 5 % un día y -3 % al siguiente, tiene alta volatilidad. Es una medida de la "montaña rusa" de una inversión.
La volatilidad anual media del S&P 500 es del 15-16 %. La del Bitcoin supera el 60 %. Un bono del Estado español tiene una volatilidad de apenas un 3-5 %. Por eso unos quitan más el sueño que otros.
Volatilidad y riesgo no son exactamente lo mismo, pero están muy relacionados. La volatilidad es la forma más habitual de medir el riesgo de mercado.
¿La volatilidad es mala?
No necesariamente. Depende de tu horizonte:
- A corto plazo: la volatilidad es tu enemiga. Un -20 % cuando necesitas el dinero mañana es un desastre.
- A largo plazo: la volatilidad es tu amiga. Te permite comprar barato cuando el mercado cae. Si aportas regularmente, las caídas te benefician.
El mayor enemigo del inversor no es la volatilidad, sino su propia reacción a ella. Vender en pánico durante una caída es la forma más segura de convertir una pérdida temporal en una pérdida permanente.
Ejemplo práctico
Dos fondos rinden un 8 % anual de media en 10 años. El fondo A tiene volatilidad del 10 % (oscila entre +18 % y -2 % la mayoría de años). El fondo B tiene volatilidad del 25 % (oscila entre +33 % y -17 %). Mismo resultado final, pero con el fondo B necesitas nervios de acero para no vender en los años malos.
Evalúa si tu tolerancia a la volatilidad se ajusta a tu cartera con el test de salud financiera.