Plazos y calendario de la campaña 2026
Cada año el mismo estrés. Pero si conoces las fechas y te organizas, la declaración se hace en 20 minutos. En serio.
Calendario estimado de la campaña de la renta 2026 (ejercicio fiscal 2025): borrador disponible desde principios de abril, presentación online desde mediados de abril, presentación telefónica desde mayo, presencial en oficinas desde junio. Fecha límite: 30 de junio de 2026.
Mi consejo: no esperes a junio. Los que presentan antes cobran la devolución antes. Si tu resultado es a devolver y presentas la primera semana de abril, sueles tener el dinero en cuenta antes de finales de mayo. Si la presentas el 28 de junio, puede que no veas el dinero hasta septiembre u octubre.
Y si te sale a pagar, puedes fraccionar el pago en dos: el 60 % al presentar y el 40 % restante en noviembre. Sin intereses.
¿Estás obligado a declarar? Compruébalo
No todo el mundo tiene que presentar la renta. Pero ojo: aunque no estés obligado, a veces te conviene hacerla porque te sale a devolver.
- Obligado si: ingresos del trabajo superiores a 22.000 euros brutos/año de un solo pagador. O superiores a 15.876 euros con dos o más pagadores (si el segundo te ha pagado más de 1.500 euros).
- Obligado también si: has tenido rendimientos del capital mobiliario superiores a 1.600 euros, rentas inmobiliarias imputadas superiores a 1.000 euros, o ganancias patrimoniales superiores a 1.600 euros.
- No obligado pero conviene declarar si: te han retenido de más (muy común con contratos temporales o pluriempleo) o tienes derecho a deducciones (maternidad, vivienda habitual anterior a 2013, donaciones).
Lucía trabajó 6 meses en una empresa y 4 en otra. Ganó 18.000 euros en total. Al tener dos pagadores, está obligada a declarar. Pero como cada empresa le retuvo poco IRPF (al ser contratos parciales), en la declaración le sale a pagar 800 euros. Si lo hubiera previsto, habría pedido que le retuvieran más para evitar el susto.
Deducciones que mucha gente se deja en el tintero
Aquí es donde se pierde el dinero de verdad. Hay deducciones estatales y autonómicas que poca gente aplica. Repásalas todas:
- Deducción por maternidad: 1.200 euros anuales (100 euros/mes) por cada hijo menor de 3 años para madres trabajadoras. Ampliable en 1.000 euros si hay gastos de guardería.
- Aportaciones a planes de pensiones: reducción de hasta 1.500 euros anuales en la base imponible (hasta 8.500 euros si tu empresa aporta también).
- Donaciones: deducción del 80 % en los primeros 250 euros donados a ONG y fundaciones, y del 40 % del resto (45 % si donas a la misma entidad 3 años seguidos).
- Deducción por vivienda habitual: si compraste antes de 2013 y ya aplicabas esta deducción, sigues deduciendo hasta el 15 % de lo pagado (con un máximo de 9.040 euros de base).
- Eficiencia energética: deducciones del 20-60 % por obras de mejora energética en tu vivienda, con bases máximas de 5.000-15.000 euros según el tipo de obra.
Revisa las deducciones autonómicas. Cada comunidad tiene las suyas: por alquiler de vivienda habitual (jóvenes), por nacimiento o adopción, por gastos educativos, por cuidado de ascendientes... Pueden suponer varios cientos de euros que mucha gente deja sin reclamar.
Haz números con la calculadora de presupuesto para saber cuánto te devolverán y planificar ese ingreso extra.
Errores comunes que te cuestan dinero
Después de ver miles de declaraciones, estos son los errores que más se repiten:
- Aceptar el borrador sin revisarlo. Hacienda no incluye todas las deducciones autonómicas automáticamente. Revísalo siempre.
- No declarar las criptomonedas. Las ganancias con criptos tributan como ganancias patrimoniales. Hacienda tiene acuerdos con los principales exchanges y sabe lo que has comprado y vendido.
- Olvidar ingresos de plataformas digitales. Si has vendido en Wallapop, Vinted o Airbnb por encima de ciertos umbrales, Hacienda tiene esa información.
- No aplicar la exención por reinversión en vivienda habitual. Si vendiste tu casa y compraste otra, la ganancia puede estar exenta total o parcialmente.
- Declarar individualmente cuando conviene conjunta (o viceversa). Si uno de los cónyuges no trabaja o gana muy poco, la declaración conjunta suele salir mejor. Simula ambas opciones.
Revisa tu situación fiscal global con la guía de planificación fiscal para no dejar dinero sobre la mesa.
Y recuerda: si la declaración te sale a pagar más de lo esperado, revisa si estás optimizando tus finanzas correctamente. Usa la herramienta de salud financiera para un chequeo completo.